lunes, 22 de febrero de 2016

Nadando en ausencias

Ahora que no estás, vida mía, vídas mías, que te has ido por tu camino, quizá elegido por ti quizá por ángeles, quizá el destino, siento que este amor que siento estará guardado en un compartimiento especial en mi corazón, en una cajita de cristal con dos melodías que resonarán al darle cuerda cual David Jones. Recuerdos bellos que has, otorgado a mi vida, grandes enseñanzas, que nadie más podría haberme dado. Muchas gracias, vidas mías, muchas gracias por todo. Jamás voy a olvidar, y aunque no esté cerca, y aunque no me de el trato que me gustaría, estaré para usted cuando lo necesite. Porque lo amo, y mi corazón es todo vuestro. Para siempre. Adios, adios, corazón...

No hay comentarios:

Publicar un comentario