domingo, 11 de octubre de 2015

El centro del universo

Puede colocarse en cualquier parte, pero no habrá un punto más fijo que en nuestro ombligo.
Todo lo demás puede variar y fluctuar como una onda senoidal y nosotros intentaremos estabilizarnos con ella pero será imposible, difícil de seguir, difícil de predecir. Lo mejor es tenerlo al alcance de nuestras manos, en un lugar manejable y seguro. No es bueno para la planta que la estemos arrancando y cambiando de lugar. Ya varias veces se ha hecho esto y la pobre planta que intentaba crecer se marchita hasta ser semilla de nuevo. Nisiquiera dio flor alguna vez. Capullos que nunca se abrieron. No dejaré que vuelvan a arrancarla, no la sembraré en otro jardín. Ellos no saben cuidarla y no les interesa en lo más mínimo, pues tienen la suya propia. Qué tontería estaba haciendo. Pobre planta mía, ya no sufras esos cambios, ya no te moveré de lugar y podrás crecer, porque no habrá persona que pueda cuidarte mejor que yo.

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